Categoría: cuento

  • Humo

    Me acomodo en el asiento y cierro la puerta del taxi. ─Vamos a Corrientes al 500, lo más rápido que pueda, por favor─ le digo con voz entrecortada, agitado por la corrida. El tachero no contesta. Se lleva el pucho a la boca y fuma como si yo no estuviera. ─Altura Maipú, a unas cuadras…